miércoles, 27 de julio de 2011

Experiencias extracorpóreas de un grupo de invidentes

Kenneth Ring, profesor emérito de psicología de la Universidad de Conética, publicó en 1997, en la revista "Journal of Near-Death Studies", un curioso estudio acerca de las experiencias cercanas a la muerte (NDE) y extracorpóreas (OBE) de un grupo de invidentes.

Metodología

La metodología del estudio consistió en reclutar un número suficiente de participantes adecuados para el estudio, es decir, personas ciegas que hubieran experimentando un OBE o un NDE, para lo cual se pusieron en contacto con un total de 11 organizaciones de invidentes.

Participantes

Fueron un total de 20 mujeres y 11 hombres, cuya edad oscilaba entre los 22 y los 70 años. De creencia mayoritariamente cristiana, aunque existieron grandes variaciones en cuanto a su formación educativa y ocupaciones profesionales.

Los participantes se clasificaron en función de su discapacidad visual, algunas personas eran ciegas de nacimiento, y unas pocas tenían alguna percepción de luz muy limitada; sin embargo, la inmensa mayoría de los sujetos no tenían ninguna percepción de luz durante la experiencia del NDE o del OBE.

Experiencias de los participantes del estudio

21 de los participantes experimentaron un NDE, y las 10 personas restantes tuvieron un OBE o más.

Testimonios de las experiencias de los NDEs y OBEs

Del testimonio de los sujetos del estudio se desprende que parecen haber tenido alguna clase de representación visual, o bien de elementos de este mundo o bien de otra naturaleza.

De los 21 individuos que experimentaron un NDE, 15 admitieron haber tenido alguna clase de visión, tres no estaban totalmente convencidos y los tres restantes no parecieron ver nada en absoluto.

Las experiencias visuales parecieron ser mucho más evidentes en los casos de OBE que de NDE.

¿Qué es lo que vieron?

En general, explican haber tenido las mismas impresiones visuales que aquellos que pueden ver. Por ejemplo, 10 personas que tuvieron NDE, dijeron haber visto su cuerpo físico, y siete más que experimentaron un OBE dijeron haberlo contemplado igualmente. Ocasionalmente, se registraron otras percepciones más terrenales, como haber visto al equipo médico trabajando en su cuerpo, o algunos elementos de la habitación o de los alrededores. Pero también se han recogido visiones no terrenales, tales como: luz radiante, paisajes de otros mundos, ángeles o imágenes religiosas, parientes fallecidos, etc.

Evidencias que corroboren las visiones

Es, precisamente, este apartado el más flojo de todo el estudio. Obviamente, para poder demostrar la autenticidad de la experiencias visuales y para descartar la posibilidad de ser fantasías o alucinaciones se hace necesaria la presentación de alguna evidencia, ya sea de testigos independientes o documentación fiable. Sin embargo, no fue posible reunir ninguna información que permitiese corroborar que las visiones que los distintos sujetos experimentaron fueron efectivamente reales.

En algunos casos, las experiencias tuvieron lugar mucho tiempo atrás, lo cual no permitió acceder a testigos de las mismas. En otros casos, informantes potenciales habían fallecido o no estaban disponibles para una entrevista a fondo. De manera que la fiabilidad del testimonio de los participantes del estudio depende enteramente de su honestidad y la fiabilidad de sus recuerdos.

¿Una visión engañosa?

Revisando las transcripciones de sus conversaciones con los participantes del estudio, el Dr. Ring se percató de que no era adecuado adoptar explicaciones demasiado literales para los informes que parecían indicar alguna clase de visión como tal. Encontró que existen unos aspectos multifacéticos en la visión de los experimentadores que parecen transcender una simple experiencia visual.

En efecto, algunos sujetos declaraban abiertamente sus dudas de que se tratase de una percepción “visual”, sino más bien una sensación táctil, alguno lo denominó “memoria táctil”. La dificultad en la comprensión de las experiencias se sumaba a la incapacidad de algunos sujetos para explicar la formación de sus visiones, en tanto que siendo ciegos de nacimiento no tenían comprensión de lo que una imagen visual es realmente.

Lo que sí parece es que la impresión táctil juega un papel muy importante en estas experiencias, al igual que sucede para las personas invidentes con otras experiencias de sus vidas cotidianas a través de las impresiones sensoriales.

En cualquier caso, dados los informes y datos recogidos, el Profesor Ring elaboró una curiosa teoría para explicar algunas de estas experiencias: una especie de conciencia suprasensorial ampliada. Lamentablemente, el Profesor es incapaz de demostrar esta hipótesis, aunque su estudio esté cargado con relatos muy estimulantes, a la espera de que algún día puedan ser confirmados como reales.

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